La Marató de TV3

Hoy domingo 15 de Diciembre, y como cada año, la Televisión Autonómica de Catalunya (TV3), dedica su programación a realizar La Marató, un programa que busca recaudar fondos para la investigación médica.

TV3

En concreto está enfocado a la obtención de dinero para la investigación científica de enfermedades que actualmente no tienen cura. No sólo eso sino que seguramente la parte más interesante, es que busca la sensibilización ciudadana en estas enfermedades a través de la divulgación científica, la concienciación y la educación.

El proyecto empezó en 1992 tras muchos años de tradición en Estados Unidos y otros países europeos (los llamados Telethon) y actualmente está completamente consolidado.

Aquí tenéis una lista de los proyectos a los que se ha dedicado La Marató cada año y el dinero recaudado en cada ocasión:

MaratóFuente imagen

Desde que soy pequeña, este programa se ha convertido casi en una institución familiar, en el que mi hermana y yo ya colaborábamos con nuestros primeros ahorros 😉

El programa combina el entretenimiento por parte de 2 presentadores durante más de 15h, con fiestas por diferentes pueblos y ciudades con el objetivo de recaudar fondos pasando por entrevistas a médicos, científicos y testigos así como mini-monográficos de divulgación.

En esta edición de 2013, la Marató de TV3 se dedica a las enfermedades neurodegenerativas o patologías crónicas y progresivas del sistema nervioso central ocasionadas por la pérdida de neuronas del cerebro y de la médula espinal tales como:

– Alzheimer

– Esclerosis múltiple

– Parkinson

(entre las más conocidas, aunque hay otras más)

La Marató

A esta hora de la tarde (15h52), La Marató ya lleva recaudados 1.035.119 €. ¿Y tu a qué esperas, has colaborado ya?

** Aprovecho y cierro el artículo con un último comentario.

Me parecen muy bien estas iniciativas de colaboración, concienciación ciudadana y divulgación científica, seré siempre de las primeras personas en colaborar.

Lo que ya no me parece tan bien es que esta colaboración ciudadana no vaya acorde con los Presupuestos del Estado que se destinan a la Investigación científica. En concreto, os recuerdo que para 2014, aunque el presupuesto se incrementará en un 3,5%, para nada se recuperará del “tijeretazo” del 25% sufrido en 2012…

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Intolerancia a la lactosa

Se calcula que un 15% de los españoles son intolerantes a la lactosa, aunque muchos de ellos llegan a la edad adulta sin ser diagnosticados como tal.

La lactosa es un azúcar compuesto que encontramos en la leche y sus derivados. Cuando es ingerida, se asimila en el intestino delgado gracias a la lactasa, una enzima digestiva, que transforma la lactosa en dos azúcares simples que sí que se pueden absorber.

 

Las personas intolerantes a la lactosa carecen o poseen bajas cantidades de lactasa, por lo que la lactosa traviesa el intestino delgado sin ser digerido y su presencia puede provocar problemas gastrointestinales. Los bebés y los niños poseen una cantidad importante de lactasa, que les permite absorber la leche materna que contiene mucha lactosa, razón por la que la intolerancia es menos frecuente.

Estos problemas gastrointestinales pueden ir desde gases o dolores abdominales hasta diarreas y náuseas, o incluso deshidratación en los casos más graves.

Cada uno de nosotros puede valorar su tolerancia a la lactosa observando los síntomas que aparecen después de ingerir un vaso de leche en ayunas. Aún así, el médico deberá hacer un diagnóstico definitivo a partir de unos test específicos.

La intolerancia a la lactosa no tiene la misma prevalencia en todo el mundo. Mientras que sólo un 1% de suecos la padecen, un 98% de los tailandeses son afectados por ésta enfermedad. Esto se debe a una adaptación genética que hace que ésta enfermedad sea menos frecuente en aquellas poblaciones en las que desde siempre se ha consumido más leche y derivados lácteos.

El tratamiento pasa por no consumir alimentos que contienen lactosa, aunque no es tan fácil como parece. La lactosa no sólo se encuentra en la leche y los derivados lácteos como yogures y quesos, sino también en embutidos, carnes procesadas, pan de molde, cereales y otros. Por ésta razón hay que prestar mucha atención a las etiquetas, sobre todo si se es intolerante estricto a la lactosa, aunque hoy en día existen muchas opciones como la leche sin lactosa o los derivados de leche también sin lactosa.

Las mejores fuentes de vitamina C

La vitamina C está naturalmente presente en la alimentación si ésta es suficientemente rica en fruta y verdura fresca. Los alimentos más ricos en esta vitamina son:

–          La fruta fresca, sobretodo los cítricos como la naranja y el limón, aunque también el kiwi y el mango y los frutos rojos como la cereza acerola, la fresa, la frambuesa y el arándano. Entre estos frutos los más ricos en vitamina C son el kiwi y la cereza acerola.

–          Las verduras como las espinacas, el tomate, el pimiento rojo y el verde, los espárragos y las coles.

–          Los granos de cereal, únicamente cuando estos están germinados

Las pérdidas debido a la cocción son importantes ya que la vitamina C, por el hecho de ser hidrosoluble, se diluye en el agua de cocción. Es por eso que es recomendable cocer la verdura al vapor y utilizar el agua de cocción para elaborar caldo. Aún así, la cantidad necesaria de vitamina C adquirida a través de la dieta es suficiente aunque los alimentos sean cocinados.

Además, ésta se ve alterada cuando los productos se cortan y están expuestos al aire, por lo que se recomienda reducir el tiempo de estocaje de fruta y verdura así como pelarla lo menos posible.

Los aportes diarios recomendados de vitamina C son entre 60 y 90mg para un adulto, aunque éstas necesidades se pueden ver aumentadas a 1g en deportistas, en caso de fatiga física o intelectual pero también en período de bajada de temperaturas a modo preventivo.

El déficit importante en vitamina C (menos de 10mg por día) se traduce en el escorbute, una enfermedad rara en los países Occidentales. Además, las carencias importantes se manifestan en astenias, dolores de cabeza, dolores óseos, anémias y una suceptibilidad importante a las infecciones.

El colesterol

La tasa de mortalidad en España por enfermedades cardiovasculares ha bajado de un 33% a un 31%, según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística, y en ellas, la alimentación juega un papel muy importante.

Entre las causas más comunes de problemas cardiovasculares se encuentra la ateroesclerosis, una enfermedad degenerativa que afecta las arterias disminuyendo su elasticidad, endureciéndolas y que puede llegar a bloquearlas. Está científicamente demostrado que un exceso de colesterol en sangre es el principal causante de ésta ateroesclerosis arterial.

Es pues importante conocer el rol del colesterol en nuestro organismo así como la diferencia entre el colesterol llamado “bueno” y el colesterol “malo”. En efecto, no se trata de dos moléculas diferentes, sino de dos formas por las cuales el colesterol es transportado en la sangre, el conjunto de las cuales forma el colesterol total:

–          Las LDL transportan el colesterol a los tejidos, pudiendo depositarlo durante su paso por las arterias y formando poco a poco placas de grasa llamadas ateromas, por eso se habla de colesterol “malo”.

–          Las HDL recuperan el colesterol sobrante de los órganos y lo transportan al hígado desde donde es eliminado. Durante su paso por las arterias se llevan los depósitos de grasa acumulados y reducen así el riesgo de aparición de placa de ateroma, por eso se le llama colesterol “bueno”.

Para conocer la cantidades colesterol HDL y LDL en sangre y valorar el equilibrio entre estas dos moléculas, es importante hacer un análisis de sangre que podrá también determinar la cantidad global de lípidos.

En posteriores posts iremos ampliando ésta información y os daremos consejos sobre la prevención y el tratamiento de ésta patología.

Intolerancia al gluten

Se calcula que un 1% de la población europea es intolerante al gluten, siendo más frecuente en las mujeres con una proporción de 2:1 respecto los hombres.

Los intolerantes al gluten o también llamados celíacos, presentan una reacción inapropiada del sistema inmunitario, a nivel intestinal, cuando la persona consume el gluten, que es una proteína que contienen el trigo, cebada, centeno y avena, y que se manifiesta en forma de síntomas digestivos.

Los síntomas de esta enfermedad varían en cada persona, aunque los más corrientes son la diarrea, la expansión abdominal, la pérdida de apetito o incluso los vómitos.

Los celíacos deben seguir un régimen alimentario sin gluten que es difícil a seguir, es caro y muchas veces definitivo. El gluten está presente en el trigo, cebada, centeno y en la avena, que forman parte de la composición de muchos alimentos. El pan, la pasta, la bollería y los cereales para el desayuno contienen habitualmente algún de los 4 cereales citados anteriormente. De forma menos evidente, muchos alimentos o medicamentos contienen gluten en forma de aditivos o excipientes, lo que conlleva a establecer regímenes estrictos y a conocer bien la composición de todos los alimentos consumidos.

Hoy en día, la legislación vigente obliga a especificar el origen botánico de las harinas, almidones, féculas, sémolas y cualquier otro derivado de los cereales trigo, avena, centeno y cebada.

A continuación os dejamos la dirección de la Federación de Asociaciones de Celíacos de España: www.celiacos.org, donde encontrareis todo tipo de información complementaria, recetas con alimentos aptos para celíacos e incluso una guía de restaurantes que ofrecen menús sin gluten.